Puntos de libro para Sant Jordi: cuando el objeto importa
- 23 feb
- 2 Min. de lectura

Sant Jordi y el valor del objeto
Sant Jordi es una de las pocas celebraciones donde el objeto impreso sigue teniendo un papel central. Libros, dedicatorias y pequeños formatos que se regalan, se tocan y, en muchos casos, se conservan.
Por eso, cuando se producen piezas para esta fecha, no basta con cumplir. El objeto importa.
Puntos de libro para Sant Jordi: más allá del soporte
El punto de libro es un formato pequeño, pero con una gran carga simbólica. Acompaña al libro, se guarda dentro y permanece en el tiempo.
Cuando se diseña sin intención, pasa desapercibido. Cuando se piensa como objeto, se convierte en parte de la experiencia.

Forma, material y producción
En proyectos recientes, hemos trabajado puntos de libro en 3D con forma de rosa, donde la producción no es un añadido, sino el núcleo del diseño.
La tridimensionalidad, el corte, el material y el acabado transforman una pieza plana en un objeto con presencia, pensado para ser conservado.
Producción gráfica aplicada al uso real

Un punto de libro se manipula, se guarda y convive con el libro durante mucho tiempo. Por eso, decisiones como:
el grosor
la resistencia
el tipo de impresión
la forma
no son detalles, sino parte del diseño.
Sant Jordi como experiencia tangible
En un contexto dominado por lo digital, Sant Jordi sigue teniendo fuerza porque se vive a través de objetos físicos. Los puntos de libro para Sant Jordi funcionan cuando están pensados para durar y acompañar, no solo para cumplir una fecha.
Esta mirada no es nueva en nuestro trabajo. En años anteriores ya reflexionábamos sobre la relación entre Sant Jordi, lectura y sostenibilidad, poniendo el foco en cómo pequeños objetos pueden reforzar valores culturales cuando se producen con criterio.
👉 Puedes leer también la entrada del año pasado sobre Sant Jordi, rosas y lectura sostenibles.





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